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lunes, 11 de septiembre de 2017

El gran azul

Mi amigo Javier Guallart, el de los retos, se ha dejado convencer y nos ha escrito este post. Espero que lo disfrutéis.

Los temporales nos traen  a la playa restos que nos dicen mucho de lo que en hay en el mar aledaño. En este caso, este pasado fin de semana en la playa de El Saler en Valencia.

Foto: J. Guallart

¿Sólo una pata de cangrejo? Sí. Pero azul y enorme, ¿no crees?

Se trata de una de las pinzas (llamadas quelípedos) de un cangrejo invasor, la jaiba azul (Callinectes sapidus), un “pedazo de cangrejo”. Esta especie de gran tamaño es habitual y abundante en las costas atlánticas americanas. Su presencia en el Mediterráneo no se conocía hasta mediados del pasado siglo, cuando se detectó por primera vez en el mar Adriático. Hace apenas hace unos pocos años, en 2012, se constató su presencia en las costas españolas.

Se la considera no sólo invasora sino, dentro de este grupo de especies, posiblemente una de las más problemáticas: su gran tamaño y voracidad, puede suponer una importante alteración de las redes tróficas de los ecosistemas costeros de la zona. 

Dibujo: Facundo Nehuén López


Pero la especie posiblemente tenga un punto débil: se dice que gastronómicamente es excelente. En este caso la actividad pesquera dirigida a este cangrejo, aunque no consiga su erradicación, sí que pueda llegar a controlar sus poblaciones.

Pero aún nos queda la duda: ¿cómo llegó este quelípedo a la playa? ¿Ya hay depredadores naturales en nuestra zona que se dedican a alimentarse de esta especie?


viernes, 8 de septiembre de 2017

Si me dicen que es un pez no me lo creo

Foto: V. Aparici. Colección de P. Barranco

Aquí tenemos al caballito de mar mediterráneo, que recibe el nombre científico de Hippocampus guttulatus, cuya traducción del griego viene a significar más o menos "caballo monstruo de mar".

Su largo hocico lo diferencia del resto de especies mediterráneas de caballitos de mar.

Es un pez óseo muy modificado. Su aleta caudal se ha modificado y se ha convertido en una cola prensil con la que se sujetan a las algas y plantas marinas. El resto de aletas semejan abanicos por lo que nadar, no nada muy rápido. Su boca se ha transformado en un tubo sin dientes por donde aspira vorazmente el agua que contiene su alimento, el zooplancton.

Como curiosidad es el macho el que incuba, dentro de su cuerpo en una bolsa especial, los huevos fecundados, que le pasa la hembra. Cuando estos eclosionan puede dar a luz más de 350 alevines (crías de pez recién nacidas).

Este ejemplar se encontró así, deshidratado en un playa de Almería. 

Es una especie protegida por CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) debido a la explotación a que han sido sometidos. Todavía se venden deshidratados como decoración o como medicamento de la medicina tradicional china como podréis leer aquí.



miércoles, 30 de agosto de 2017

Trabajos manuales

Los moluscos mediterráneos son por regla general de dimensiones bastante pequeñas. Esto es una ventaja a la hora de almacenarlas en casa, pero una desventaja a la hora de exponerlos.

Hace años ya realicé para el cumpleaños de mi amiga Lurdes una manualidad que consistía en realizar un cuadro con los ejemplares pegados y los nombres científicos. 

En aquellos tiempos, mi presupuesto de estudiante me permitió reciclar una caja de cartón forrada de Aironfix terciopelo negro y como cristal una hoja Din-A4 de transparencias de acetato para fotocopiadora. Pegué algunos ejemplares repetidos de mi pequeña colección con sus "nombres artísticos".

No había vuelto ha hacer alguna pese a las peticiones que recibí.

Hace 6 años realicé una segunda caja para mi compañera y que ahora cuelga  en nuestra casa en la pared de su despacho.

Los materiales han cambiado y ya utilicé un marco con cristal que venden en una tienda de muebles nórdicos y que es de las pocas cosas que venden que no hay que montar.

De fondo usé una foto mía de un amanecer en nuestra queridísima playa del Grau al añadí una cuadrícula y los nombres artísticos de las especies que pegué con cola caliente de silicona y este fue el resultado.

Foto: V. Aparici

Fácil y económico de hacer. ¡A ver si os animáis a mostrar vuestros tesoros!

martes, 29 de agosto de 2017

Otra más del cajón

Foto: V. Aparici. Colección de P. Barranco

Este molusco gasterópodo és común en los ya mentados cajones de morralla. Se suele comer hervido.

Vive en los fondos de arena a partir de 20 m y está catalogado como bastante común, aunque hace años que no me encuentro ningún ejemplar en la playa.

Los ejemplares son de la colección del amigo Pablo y que pronto van a volver a su dueño.

Su antiguo nombre artístico era el musical Sphaeronassa mutabilis pero ahora tenemos que llamarla Tritia mutabilis.

Es una especie antigua que aparece en su forma fósil en yacimientos del quaternario.

Que brillo!!!

Foto: V. Aparici. Colección de P. Barranco

Este molusco bivalvo es inconfundible por su aspecto brillante, como suelo pulido, y responde al nombre científico de Callista chione

Su nombre en castellano es almejón de sangre o almeja malagueña y en catalán-balear-valenciano petxinot de sang o lluenta. Tiene una de las conchas con más brillo del mediterráneo.

Es comestible, aunque puede acumular muchas toxinas en su interior (sobre todo si hay mareas rojas)*. En la comunidad valenciana se consume poco pero, aun así, es más fácil verlas en los mercados de pescado, en alguna caja de morralla**, que en la playa, debido a que prefiere fondos de arenas situados a 200 m de profundidad.

Notas:

*Las mareas rojas se forman por la excesiva proliferación de microalgas tóxicas (del grupo de los dinoflagelados y de las diatomeas)  que al concentrase dan color rojo por su pigmentación. Pero como a veces la especie que lo produce es incolora, es conveniente hablar de Floraciones algales nocivas (FANSs) siempre que tengan toxinas ya que no todas estas proliferaciones algales masivas son tóxicas. Los moluscos microfiltradores acumulan estas toxinas y así pueden pasar a nosotros.

**La morralla es ese cajón de sastre donde venden los animales marinos variados que han salido cantidad insuficiente para llenar un cajón de subasta de una determinada especie. Son utilizados para hacer fumet de pescado o fritura.