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domingo, 9 de julio de 2017

Navaja III

Foto: V. Aparici
Estamos ante la tercera especie de navaja presente en el mar Mediteráneo. Aunque se trata de un ejemplar juvenil, podemos ver las diferencias con las otras dos que ya conocemos.

Efectivamente los márgenes anterior e inferior de la concha están redondeados y no rectos como el el resto de las otras especies de navajas de mar. Se trata de Pharus legumen.

Su segundo nombre parece ser que le viene por su similitud con la vaina de las plantas leguminosas.

viernes, 7 de julio de 2017

Mactra

Foto: V. Aparici

Estamos ante las conchas de un otro molusco bivalvo muy común en las playas de arena mediterráneas.

Muy variable en color que va desde el blanco al violeta, pasando por el marrón. 

Se asemeja al Glycymeris (al que ya dedicamos el último post), pero cuando los analizamos vemos 2 diferencias clave para distinguirlos:

1. La concha es muchísimo más delgada que la del Glycymeris.

2. En la charnela solo vemos dos dientes y el Glycymeris presenta varios.

Bueno, una vez diferenciado solo queda "bautizarlo". Se trata de Mactra stultorum.

Seguro que tenéis alguna por casa.

sábado, 1 de julio de 2017

Glycymeris


Foto: V. Aparici


No hay playa de arena en que no aparezcan estas conchas. 

Normalmente, cuando no está tan erosionada, presenta colores más vivos que este ejemplar.

Su gruesa concha presenta tonos marrones y presenta una charnela con muchos dientes y costillas poco marcadas.

Seguro que habéis recolectado alguna valva suelta en vuestros paseos playeros. Se trata de Glycymeris bimaculata o quizás Glycymeris glycymeris.

sábado, 17 de junio de 2017

Arquitectura natural


A veces la naturaleza nos descubre sus secretos. La erosión por fricción de arena y golpes de oleaje y cantos rodados, ha dejado al descubierto el interior de un molusco gasterópodo y se aprecia la columna central perfectamente helicoidal que recibe el nombre de columnella o columnilla.

A partir de una protoconcha, que muchos conservan en estado adulto, este animal fue desarrollando su concha en espiral, creciendo y creciendo hasta su tamaño adulto.
Foto: V. Aparici

Cada especie gira hacia un determinado lado. La mayoría abren su apertura hacia la derecha (dextrógiras) y una minoría hacia la izquierda (levógiras). La cosa se complica cuando dentro de una especie aparecen ejemplares que lo hacen al contrario que el resto y que constituyen verdaderas rarezas.

Para los aficionados a las matemáticas, el diseño espiral de la concha de un molusco cumple la sección áurea. El mejor ejemplo la concha del molusco cefalópodo Nautilus pomplilius.


Imagen: Roberta Conti

Acetabularia

Fruto de mi visita a la playa de Torre la Sal, ha sido encontrarme con una de las algas verdes más fáciles de determinar de todo el Mediterráneo.
 
Foto: V. Aparici

Efectivamente es un alga verde, al menos cuando esta sumergida y viva. Es la Acetabularia acetabulum y su forma recuerda a un juguete de mi infancia: el disco chino.

A pesar de sus pequeñas dimensiones es un verdadero gigante ya que es un organismo unicelular, es decir, formado por una única célula.

Su núcleo celular se situa el pedicelo (ese pequeño filamento que sujeta el disco). La parte inferior del pedicelo es por donde se fija al sustrato.

En invierno solo podemos ver el filamento ya que el disco, que es la parte reproductora, se forma en primavera. Cuando llega el verano podemos observar las grandes proliferaciones de este alga que llegan a recubrir grandes extensiones.

Prefiere las aguas infralitorales tranquilas y bien iluminadas. 

Y para que veais que no miento, aqui la teneis verde y sumergida.

Foto: Jordi Regàs (Club d’Immersió Biología)